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martes, enero 27, 2009

domingo, diciembre 21, 2008

Feliz Crisis

Creo que nadie merece nada.

Creo que lo que tenemos es producto de la suerte.

Si alguien llega a tener cierta riqueza y bienestar económico producto de su trabajo, entonces esta persona tiene la SUERTE de haber encontrado la motivación para trabajar duro.

Pero existe también el otro lado, la gente que no es rica no goza de grandes fortunas, pero es feliz, porque tiene la SUERTE de no ambicionar más de lo que tiene.

Y luego las derivaciones, los que trabajan duro y viven con la frustración de no tener lo que quieren, y los que son huevas y tienen hasta lo que ni pidieron.

Como país, creo que México tiene bastante, pero su población sufre una larga y extendida crisis.

Por lo que para los mexicanos, esta es una crisis en tiempo de crisis, que definitivamente creo que no se va a sentir de la misma forma que en los USA ni en el resto del mundo.

Esta es una crisis empalmada que puede replantear muchas cosas de la economía, y de la impresión que la gente tiene del dinero y en fin, del sistema capitalista, cuya adopción incondicional por parte del gobierno de México, nos ha enganchado en este trenecito sin control.

En serio que me repatea el cinismo de algunos que nos recetan la frase de que esta crisis puede ser fuente de oportunidades. Estoy de acuerdo con el concepto, pero no en el contexto en que lo usan, pues ellos esperan que sigamos bailando al son que nos tocan, muy aplacaditos y disciplinados sin cuestionarles nada.

Es tiempo de oportunidades sólo si reinventamos el país. Si nos rebelamos, dejamos de comprarles lo que nos venden, si dejamos de ver sus babosadas por la tele, si boicoteamos sus campañas de miedo, si salimos a la calle, si saludamos a nuestros vecinos y nos aliamos a ellos, si nos asociamos, si le damos menos valor al dinero y más a las personas, si dejamos de comer lo que nos hace daño, si respetamos a las plantas y animales, aún por sobre nuestros intereses económicos, si no odiamos a quienes nos quieren hacer que odiemos, si nos incorformamos y no nos lo callamos, si nos estresamos menos y jugamos más.

Sólo así creo, 2009 será un mejor año.

Ojalá.

sábado, noviembre 22, 2008

Sin dinero




Alas a los sueños, 2008

Realicé este video por encargo de CONARTE, gracias al contacto de Pepe Charango y Luisa Fernanda del Grupo Tayer.
¿Qué valor tiene el dinero para estos bellos seres en los momentos que aquí se muestran?




Mateo mi hijo está jugando en el piso alrededor de mi escritorio. Todavía tiene algunos moquitos del ataque te gripa que lo tuvo en cama y con calentura algunas horas. A él todavía le valen las crisis, la caída del PIB y del petróleo y si el dólar suba o baja. Lo malo es que a su papá también.

Hace algunos blogs dije que el dinero es un producto que se vende. Jaime, mi amigo el contador, por el contrario, me aclaró que no puede ser un producto, que el dinero es dinero y ya.

Yo insisto en que es un producto. Se ve como producto y huele a producto. Algo que te venden. A cambio de tu trabajo o a cambio de cosas, pero lo compras.

Y claro, es un producto porque en la tele es lo que más se publicita, en forma de tarjetas de crédito, de seguros de vida, de 'ahorro' al hacer tus compras en tal o cual tienda. Al final lo que compras es dinero.

Si el dinero no fuera un producto, el gobierno, el más beneficiado con la venta de ese producto (es quien lo produce) no estuviera tan preocupado en retacárnoslo y obligándonos a que lo consumamos.

Desde el momento en que nos obligan a tener cuentas bancarias, ya sea si tienes un negocio o eres empleado. Si el gobierno no fuera el principal promotor del dinero como producto a consumir, facilitaría que nuestras contribuciones fueran en especie.

Si yo soy un buen médico, entonces sirvo a la comunidad y la comunidad me responde con los bienes que ella misma produce. Este esquema funciona más en los pueblos apartados, donde el gobierno no tiene tanto control, pero en las urbes, esto es impensable.

Si no tienes una Asociación Civil (A.C., que acepta donaciones libres de impuestos) y pasas por un laberinto burocrático, no hay manera de hacer semejante cosa. Además, ni siquiera las A.C. pueden declarar productos o servicios que excenten impuestos sólo donaciones de dinero, dinero, dinero.

Tons, luchamos por dinero,gozamos con dinero, sufrimos sin dinero. El que tiene dinero ya chingó y el que no, es un pendejo.

De esa forma, para los que caemos en ésta última categoría, nos quedan dos opciones:

1. Estresarnos, pegarnos a la tele y escuchar con atención lo que diga Dóriga, Slim, el FMI, el Banco Mundial, Carstens, Salinas, etc.

2. Apagar la tele, abrir mejor los ojos a lo que en verdad está pasando y tratar de entender con la mayor tranquilidad posible.

¿Por cuántas crisis económicas ha pasado este país?

¿Cuánta gente que conozco murió debido a la devaluación del peso con JLP o al Error de Diciembre, legado de CSG?

¿Hubo más niños desnutridos esos años?, ¿más enfermedades?

Si cierran las armadoras de carros gringas ¿se va a acabar el mundo?

¿O se liberará el mercado automotriz de sus peores lastres?

¿Y si de repente surgieran MUCHAS armadoras propiedad de muchos grupos independientes de personas que darán trabajo a MÁS gente dentro y fuera de E.E.U.U.?

¿Cambiaría esto el concepto de lo que hoy conocemos como automóviles, inseguros, ineficientes, contaminantes y caros?

¡No no digas eso! ¡Jesús y la Santísima Virgen te libren de sugerir que las cosas como están puedan cambiar!

¡Hay que salvar a la industria automotriz!, ¡y a los banqueros!, y todo el que tenga muchos millones en el banco, pues ellos, sí, ELLOS, son el sostén de nuestro sistema financiero y sin ELLOS nos llevará SATANÁS!!!!!!!

En serio, eso es lo que te dicen en la tele. Y la raza bien convencida, "no pos es que es cierto, luego si quiebran las empresas, luego quién nos va a dar trabajo?"

FUCK!

Nadie les informa que decir empresas no es lo mismo que decir empresarios. Que aunque una compañía esté a punto de quebrar, los ejecutivos y CEOs jamás se bajan el sueldo. Que si cierra una planta de una empresota los trabajadores se van con las manos vacías y los dueños con los bolsillos llenos.

Entonces, ¿para qué rescatarlos a ellos?

Y luego, pues lo que pasa es que los trabajadores desocupados pues tienen que arreglárselas, y muchas veces con imaginación e ingenio buscan opciones para subsistir.

Y comienza el trafique, y el intercambio, y el trueque y la solidaridad, y la gente que trabaja unida, sin tener que estar bajo la sombra de una empresa grande. Y en muchos de estos procesos el dinero toma un papel secundario, como en los terremotos y las inundaciones.

Claro, bajo esas circunstancias, no estamos hablando de gente "totalmente palacio", sino de grupos que subsisten, que quedaron fuera del juego del sistema, pero no por ello van a decidir dejarse morir colectivamente.

Y algunos de estos grupos son bravos y otros hacen cosas que no son legales todavía.

Y ya con el tiempo algunos 'progresarán' y le volverán a entrar al juego del dinero y se endeudarán etc.

Otros no lo harán y seguirán en su universo aislado, sobreviviendo, viendo el dinero nomás pasar.

Son los que no compran el dinero.

¿Cuánta gente vive en comunidades donde el dinero no vale nada?

Nada significa nada.

Inimaginable para muchos. Bueno, pues existen, son muchas y son la prueba de que es posible vivir sin dinero.

Pero eso no lo verás en televisión.

Y sin irnos más lejos, Mateo sigue jugando con sus carritos, y no sabe -ni le importa- la diferencia entre un peso, 100 o 10,000.

Y a mí, pues el no tener un peso en la bolsa me impulsa a escribir este blog, a crear, a inventar y a no quedarme cruzado de brazos para subsistir y sacar lo mejor de mí.

A como están las cosas...

¿Nos pasará lo mismo como país?

¿Como civilización?

martes, septiembre 30, 2008

Back to the Mex

Typewriter (2007) Óleo por Saúl Escobedo 30cm x 30cm

Vendí esta pintura a una decoradora de San Francisco mediante el servicio de avisos de ocasión gratuito llamado Cragslist, que se ha convertido por su popularidad en un clásico americano contemporáneo.


Mi solidaridad para con el pueblo americano (vaya, norteamericano, o sea de E.E.U.U., el país que está entre Canadá y México).

Hace dos años que emigré con mi familia a ese país buscando más y mejores oportunidades que las que brindaba mi país natal.

No que nos estuviera yendo mal en México, de hecho nos estaba yendo mejor que nunca, y precisamente por ello es que decidimos tomar tan radical decisión, para seguir con la buena racha.

Nuestro primer destino fue la ciudad de Forney, en Texas, cerquita de Dallas. Texas entonces estaba ganando fama de ser un estado en pleno crecimiento con costos de vivienda muy bajos y mucho trabajo. De hecho, estrenamos allá una bonita casa muy grandota y con todas las comodidades, como debe ser en los USA.

Como mi experiencia en los USA se había limitado a las sonrientes y hippiescas tierras del norte de California, para mi fue difícil encontrar mi lugar en las ásperas y terregosas llanuras texanas. El entorno y la gente diferían mucho de lo que yo había conocido como lo 'americano'.

Muy pronto me di cuenta de que ese no era el lugar para quedarse, por lo que agarramos chivas para mudarnos a, ora sí, el oeste americano.

Poco sabía yo entonces de la gran crisis que arrastraba desde entonces el pueblo estadounidense. Creía yo que la falta de trabajo y la actitud hostil de mucha gente (actitud que no sentí jamás en mis estancias anteriores en E.E.U.U.), era privativo del estado de la estrella solitaria.

Tuvo que transcurrir algún tiempo y muchos tragos amargos para darme cuenta de que se cernía sobre nuestros vecinos un mal muy grande, fruto de la traición de los poderosos, pero que se achacaba a los débiles, primero a los afganos, luego a los iraquíes, y cuando no les quedó de otra, pos a los mexicanos.

Mientras el americano común todavía se daba de topes contra la pared (allá las paredes son más blanditas, pues las casas son hechas con palos) preguntándose cómo era posible que les pasara eso a ellos (¡A ELLOS!), yo advertía en el ambiente las mentiras y complots a los que los mexicanos estamos acostumbrados. Las crisis y los pactos generados desde la cúpula que en México le dieron sentido a la palabra nación durante ya varias generaciones: "El país está en crisis".

Pues sí, pero la diferencia es que mientras a los mexicanos nos menosprecian y pendejean desde la niñéz, recordándonos en todo momento que no tendremos una buena preparación, ni oportunidades, ni esperanza bajo el "a qué le tiras", al americano se le alimentó con la idea de que pertenecen al país más fuerte del mundo, con un ejército invencible, lleno de héroes, que defenderán a la nación que lucha por la libertad y la democracia, y el etc., etc.

Entonces pienso yo que el shock es mucho mayor. Mientras que nosotros fuimos paridos en medio de la "crisis", al americano, que nació creyendo en el "destino manifiesto" de repente le recetan una bola de cochinadas (muy al estilo de la política mexicana) que van desde fraudes electorales, mentirotas viles para justificar guerras por petróleo y ahora, el colmo, un super FOBAPROA reloaded para cerrar el Año de Hidalgo en dólares.

Yo lo ví, nadie me cuenta. Yo estaba allá.

Y aunque se desgasta esa inocencia de los americanos que aun defienden a capa y espada a las instituciones que se los han fregado sistemáticamente, yo viví en carne propia el miedo y el rechazo de quienes secreta o abiertamente nos echaban la culpa a los 'aliens' de su desgracia.

Ahora estoy de vuelta con todo y familia a México. No extraño vivir en los E.E.U.U. Al contrario, estoy todavía asustado de lo que allá viví. Encontré grandes amigos, hice un montón de cosas y viví cosas bonitas, pero también experimenté por primera vez la depresión.

Portada de En Otros Ojos. Primer disco de Paloma Negra.
Diseño gráfico por Abner Collazo 2007. Logotipo de Paloma Negra por Saúl Escobedo.

Uno de nuestros mayores logros en los Estados Unidos de Norteamérica es el disco de Paloma Negra que es una excelente obra. Lo bueno es que se puede comprar online.


Sigo en contacto con el país, viajo a menudo para allá (como buen regio) y estoy al tanto de su proceso. Me alegro que manden un claro mensaje al mundo al convertir a Barack Hussein Obama en serio aspirante a la presidencia, disfruto los esfuerzos de artistas y creadores americanos como Michael Moore para limpiar la casa y cambiar la cara de los EEUU al mundo. Ese es para mí el verdadero espíritu americano, pujante, revolucionario, innovador y liberal.

Lamento no estar allá en estos tiempos difíciles, pero creo que ahorita estorbo más de lo que ayudo. Ese es un asunto de ellos. Nosotros acá tenemos nuestros propios problemas.

Y además, definitivamente prefiero el caos mexicano.