miércoles, mayo 16, 2007

Tierra Fértil

Estoy contento y no se me quita la sonrisa.

Hoy me enteré que el cuento Tierra Fértil (Fertile Earth en su versión en inglés) que escribí para el Concurso de Cuentos de Prout ganó el primer lugar.

La noticia llegó por medio de un correo electrónico de parte de Dada Mahesvarananda, Director de Prout en Venezuela y autor del libro Después del Capitalismo.

Desde que dejé la religión católica a temprana edad (antes de ser excomulgado como Ebrard y su demoniaco gabinete), mi atención a la cuestión espiritual había pasado sin pena ni gloria hasta que la curiosa de Araceli comenzó a compartirme sus hallazgos, como su amiga iridióloga Gitanjalii.

Fue con ella que comenzamos a agregar a nuestro vocabulario diario palabras como espiritualidad, yoga, etc.

Y fue durante una visita a su bella casa en Villa de García, N.L. que decidí no volver a ingerir carne. En contacto con el desierto, la sierra, las flores del huerto familiar, no es difícil hacer un propósito así.

Un domingo cualquiera en la casa de Gitanjalii, quien aparece en la primera foto tocando un tambor. En la segunda foto, los comensales, amigos o 'pacientes' que van con esta famosa curandera originaria de Campeche. Aparecen nuestros anfitriones, Gitanjalii y Vishal. En la trecera imagen estamos Mateíto y yo tomándonos una foto bajo la bonita cúpula del cuarto de meditación en la hermosa casa de Gitanjalii, construída por ellos mismos con adobes hechos por gente de la localidad.

Gracias a Gitanjalii, después conoceríamos la filosofía de Ananda Marga, de la que se desprende Prout, una visión del mundo independiente del capitalismo y el comunismo tradicionales, y más cercana a una visión humanista teniendo como eje principal el esquema cooperativista de producción.

Vegetarianismo, meditación, respeto a los animales y a la naturaleza. Una verdadera causa utópica (las que me gustan). Tengo el gusto de haber convivido en Monterrey con dadas (monjes yoguis) como Dada Phala y Dada Shudda. Colaboré con Dada Phala en varios proyectos editoriales de Ananda Marga, el diseño de libros como ¿Que tiene de malo comer carne? y Yoga para la salud.

Grandes cambios se dieron en mi vida gracias a las aportaciones de Araceli, quien no conforme, sigue en su búsqueda, agregando interesantes herramientas como el EFT (Emotional Freedom Techniques).

La vida de los dadas es una gran inspiración para los que llevamos una existencia más o menos normal. Se la pasan viajando alrededor del mundo, organizan programas de asistencia y educación, pero principalmente son un gran ejemplo de entrega, desprendimiento y devoción.

Y por si fuera poco, fue precisamente Dada Shudda (Dada Shuddha'tma'nanda) quien compartiendo con nosotros los exquisitos platillos de su sofisticado repertorio de cocina hindú, me convenció para volcarme de lleno al vegetarianismo, al demostrarme que uno puede vivir sin comer carne satisfaciendo plenamente al paladar. Oh, sí.

Dada Shudda nos da cátedra culinaria durante la ocasión en que tuvimos el honor de gozar de su visita.

El cuento corto está listo para leerse online en inglés o en español en la página de Prout de Venezuela. Ojalá les guste. Y si lo leen, dénse la vuelta aquí porfas para dejar sus comentarios.

Namaskar.

martes, mayo 15, 2007

Gracias Virgencita


Retablo Exvoto
Saúl Escobedo 2007. Óleo sobre placa de metal (30cm. x 30cm.)

Cuando yo era pequeño rezaba siempre arrodillado frente a una imagen de la Virgen de Guadalupe. Era una estampa pequeña, como tamaño media carta. Tenía un marco de madera y en las esquinas, representadas las distintas fases del proceso que siguió Juan Diego para que el Obispo le creyera la milagrosa aparición. Mi mamá colgó alrededor de esa imagen un rosario de plástico fluorescente que me acompañaba con su luz durante la noche.

A la edad de trece años, mi hermana Meche me llevaba todos los miércoles a las tres de la tarde al Museo de Monterrey, en donde se llevaban a cabo los Diálogos en el Museo, que coordinaba y moderaba Fernándo González (†), en ese entonces encargado de Servicios Educativos del Museo, y quien anteriormente ya había servido en la misma área en el Planetario Alfa.

Fue en esos Diálogos en el Museo que me fui enterando de un montón de cosas de la Historia de México, ya que González era un apasionado del tema y un eficaz transmisor del conocimiento que se tenía sobre las culturas prehispánicas, información difícilmente accesible para un niño clasemediero de San Nicolás de los Garza.

Los Diálogos en el Museo abarcaron distintas etapas de varias culturas del mundo, abordadas de forma entretenida en las formidables instalaciones del tristemente extinto Museo de Monterrey.

Así supe sobre la otra cara de la historia de la imagen de la Virgencita de Guadalupe. Fuera de dogmas, me fue revelada la función de control para la cual fue promovido el símbolo de la Virgen en su contexto histórico y cultural. Fascinante.

Pasarían muchos años para que pudiera yo sostener una conversación tan reveladora con alguien experto en el tema (no, no fue la maestra Adriana, quien impartía Historia del Arte a mi grupo de la Facultad de Artes Visuales y en cuyas clases yo babeaba mientras dormía durante las laaargas sesiones de filminas en el aula a oscuras).



Felipe Dávalos, el más notable personaje de la actividad cultural en México con quien he tenido relación, vino a ser, casi por accidente, y paradójicamente, fuera del país, el eslabón encontrado entre lo que se me quedó de aquellas veladas en el Museo rodeado de señoras ricachonas que salibaban por el bien parecido y barbado (gachupín, diría él mismo) Fernando González Quintanilla.

Por fumadas del destino vine a conocer a Felipe aquí en Sacramento, en 1996, cuando dirigía el proyecto de la Sociedad Artística de Auburn y Sacramento, aparte de un montón de proyectos editoriales.

Lo conocí durante una exhibición de su obra en un centro cultural en Auburn, una bella ciudad (de postal, dirían algunos) cercana a Sacramento. la primer imagen realizada por Felipe que ví era un spread que realizó para la revista National Geographic. Me quedé sorprendido por la calidad de la ilustración, y ya desde ése momento sabía que no estaba frente a cualquier artista 'latino', sino ante uno de los mejores ilustradores del mundo.

Después me daría cuenta de que algunas de las ilustraciones de los libros de texto gratuitos que estudiaba en la primaria fueron realizadas por Dávalos, y no sólo eso, sino que esas imágenes que ocupaban un rincón especial en mis antiguos recuerdos de niñez, ahora podía apreciarlas en el papel y con las tintas originales con las que fueron ejecutadas. Un privilegio.

Con Dávalos pues, es que reanudé mis charlas más profundas sobre lo que es ser mexicano, nuestra historia, nuestros orígenes y todo eso que muchos quisieran que quedara olvidado por el bien de la modernidad, de la globalización y el 'libre mercado'.

Desde hace mucho prometí a Felipe realizar un documental sobre él. Por el momento estamos calentando el brazo con la serie de reportajes con Dávalos para el programa Corre la Voz. Creo que es un buen comienzo. Ya luego sacaremos el libro con DVD con la vida, obra e ideas de Felipe Dávalos.

En el reportaje que presento aquí, Felipe juega con los muñequitos que él mismo realizó y nos cuenta así la historia de la Guadalupana, hojeando las hojas del pop-up book que ilustró sobre el tema.

Y es así que primero bajo el auspicio de una cervecería y ahora en tierras lejanas al país al sur del Muro de la Ignominia, repaso las páginas de mi identidad, las marcas y cicatrices de una cultura a la que pertenezco y en la que caben muchas cosas, y que bien podría ser representada por la historia de la Virgen de Guadalupe, prueba máxima del sincretismo de nuestra mexicanidad, del cual me siento orgulloso.

martes, mayo 08, 2007

Corre la Voz II

Microculturas, el nombre de este blog, nace con la idea de difundir historias de las personas o grupos de personas que tradicionalmente no son tomadas en cuenta por los medios. Las historias de las personas comunes no importan a las grandes cadenas de TV. Yo creo que si se le rasca un poquito, las historias de la gente común son al final siempre sorprendentes e inspiradoras.

Lo hace Cristina Pacheco en el Canal 11 de México D.F., con su programa Aquí nos tocó vivir, así como con su Mar de Historias, que publica semanalmente en La Jornada.

Ese tipo de trabajo, pero sacándolo de la ombligópolis, es lo que he buscado hacer, primero mediante la publicación de una revista (que nunca cuajó) y ahora utilizando un medio más acorde a mis intereses.

Los reportajes que Araceli y yo estamos realizando para el programa de televisión Corre la Voz, han resultado ser el escaparate que estaba buscando para contar este tipo de historias.

Con el contraste que estamos alcanzando en la gama de personajes que presentamos, creo que éstos reportajes podrán al final completar una interesante colección representativa de la diversidad que me consta, existe en el conjunto de personas embarradas en la etiqueta genérica de 'hispanos'. ¡Ugh!

Ya con algo de material producido, ahora sí estamos casi listos para emprender una campaña para vender publicidad. Por lo pronto ya me diseñé un pequeño folletito tamaño bolsillo para repartir entre las personas que me encuentre, incluyendo información básica así como tarifas de un par de paquetes que me interesa promover.






Los precios son de risa loca. Existen con el único fin de sostener la producción y seguir con ésta aventura. Por lo pronto estamos en una etapa de puro aguante (supongo que toda producción decente pasa por estas cosas).

Así que hoy por hoy lo que alimenta a esta producción es la excitación que provoca el estar produciendo por primera vez para televisión, y que por primera vez pueda transmitir de forma regular lo que creo que es importante. Mis cortes de extensos pietajes de cinta captados por mi cámara que deben reflejar un ánimo, recrear una atmósfera y contar una historia.



La urgencia que me provoca difundir estos 'Desayunos Filosóficos' es la de mostrar otra cara de la concepción del 'latino'. Que extiste un montón de gente que es imposible empaquetar en un producto más con frijoles y tortillas.

En esa sesión de discusión, en la que se trató el tema de la 'genialidad', se puede apreciar la divirgencia entre las distintas opiniones, en las que nadie le quiso entrar al toro desde el punto de vista religioso (catolicismo, el otro ingrediente con el que somos vendidos los 'hispánicos', aparte de los frijoles y las tortillas).

Y ya encarrerados hablando de genios, pues despuesito tuve el placer de hacer este reportaje en el que Araceli entrevista a mi maestro Felipe Dávalos. Todo un privilegio.



Y es pues, el puro placer de conocer, disfrutar y difundir estas microculturas lo que me motiva por lo pronto, a seguir con esta tarea.

Por cierto, amiguitos, no se pierdan las dos partes restantes de este reportaje realizado a Dávalos, están de pelos. Véanlas, disfrútenlas, y si algo aportó a su día, coméntenlas en este blog, y cierren con broche de oro el goce que nos provoca realizar estos contenidos.

Ya vendrán los millones después.